Categoría: Política

Váyanse todos a mamá 🎶🎵🎸

  • Corrupción, polémicas y pobreza: lo que está sonando en la política española

    Galicia se anota un punto contra la pobreza

    Pana, te cuento que en Galicia están celebrando que la tasa de pobreza bajó a 18,8%, siendo la más baja en años. La vaina es que incluso la pobreza infantil cayó duro, colocándose en 16%, lejos del 34% que se maneja en el resto de España. La conselleira Fabiola García lo soltó en un congreso de bancos de alimentos con la reina Sofía presente y todo. Dicen que los programas sociales están rindiendo frutos, aunque todavía hay medio millón de gallegos en riesgo.

    Zapatero y sus panas chinos

    Mientras tanto, el que fue presidente, Zapatero, anda metido en líos con China. Fundó un think tank con un empresario chino investigado por el CNI y quiere que España se acerque más a Pekín. ¿Y el que manda en España? Se lava las manos y dice que esas son “actividades privadas” del exmandatario. Pero claro, todos sabemos que el pana aún tiene peso en Moncloa.

    La cárcel moderna y el amigo de Begoña

    Y hablando de conexiones, resulta que la empresa que construyó la cárcel más moderna del país fichó a un viejo conocido de Begoña Gómez, la esposa del que manda en España. El tipo en cuestión es Juan Ignacio Díaz Bidart, ex del Gobierno y ahora asesor de la empresa Urbas. Justo unos meses antes esa empresa entró en concurso de acreedores, y para rematar, Díaz Bidart también está salpicado en el caso Koldo. ¡Qué joyita!

    Apagones y acusaciones

    Por otro lado, la ministra Sara Aagesen se puso firme y negó que el Gobierno estuviera haciendo experimentos cuando hubo el apagón que dejó a España y Portugal a oscuras. Dijo que eso es puro cuento y que, según expertos, estas vainas pasan hasta con sistemas fósiles. Asegura que culpar sin pruebas es irresponsable y que hay que dejar de inventar.

    Más lío para el Gobierno

    Y pa’ cerrar, otro rollo judicial se suma con el aforamiento del líder del PSOE en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, mientras lo investigan junto al hermano del que manda en España. El ministro Bolaños dice que eso no significa impunidad, pero la cosa huele feo.

  • España enredada entre migración, lenguas y tensiones políticas

    La crisis migratoria en Canarias no da tregua

    La ruta canaria sigue siendo el dolor de cabeza más grande para España en temas migratorios, y ya se siente hasta en Bruselas. Este año ya van más de 10 mil personas llegando solo a Canarias, muchas desde Mali, Senegal o Marruecos. Lo triste es que no se trata solo de números: hace nada, un cayuco se volcó en El Hierro y murieron siete mujeres y niñas. Tragedias como esta han hecho que tanto el PP como Coalición Canaria le metan presión al gobierno y a la UE para que actúen ya. Cristina Valido, por ejemplo, pide que se atienda la situación crítica en el Sahel, de donde vienen muchos de estos migrantes. O sea, que no es solo cuestión de patrulleras, sino también de atender el problema desde la raíz.

    Polémica por el catalán en la Unión Europea

    El que manda en España, Pedro Sánchez, anda buscando que el catalán, euskera y gallego se conviertan en lenguas oficiales en la UE. Pero el PP no se lo quiere poner fácil y ya movió sus fichas en Europa para frenar la cosa. Dicen que lo hacen para dejar en evidencia al gobierno, pero esto puede pasarles factura si luego quieren negociar con partidos nacionalistas. Mientras tanto, Junts sigue esperando… Aunque por ahora, aguantan la pela.

    Corrupción y silencio diplomático: más líos para el Gobierno

    En pleno aniversario de la moción que puso a Sánchez en La Moncloa, el PSOE no está para celebraciones. Les llueve encima por casos de corrupción y el panorama no es el mejor. Y para rematar, está lo de Vidal-Quadras, quien casi pierde la vida en un atentado en Madrid en 2023. Se queja de que el gobierno ni se inmutó frente a Irán, mientras que otros países como los Países Bajos sí pusieron el grito en el cielo por casos similares. ¿Será miedo o desinterés? Él cree que hay gobiernos con más valentía.

  • España entre tensiones políticas, apoyo a Palestina y líos con Cataluña

    Las movidas políticas del que manda en España

    El que manda en España, Pedro Sánchez, sigue en el centro del peo político. Después de la tragedia por la DANA en Valencia, donde murieron más de 200 personas, ni se ha reunido con el presidente del Consell, Carlos Mazón. A pesar de haber ido dos veces a Valencia, ni una llamadita le tiró. Todo indica que la relación entre el Gobierno central y la Generalitat va de mal en peor, y eso en plena reconstrucción, compadre.

    Apoyo a Palestina y protestas contra Israel

    En medio del conflicto en Gaza, España ha marcado la diferencia. Ya se cumplió un año desde que reconocieron a Palestina como Estado de pleno derecho. El embajador palestino en Madrid soltó que el apoyo de España ha sido clave. Mientras tanto, en el Parlamento español se está discutiendo una ley pa’ que no se vendan armas a países genocidas como Israel. Todo esto en medio de protestas callejeras y presión de colectivos como RESCOP y los sindicatos.

    Cataluña, el catalán y la Conferencia de Presidentes

    El tema de Cataluña sigue echando chispas. El Gobierno quiere mostrar institucionalidad en la próxima Conferencia de Presidentes en Barcelona, pero los del PP están que no se aguantan. Quieren poner sobre la mesa temas heavy como inmigración y la financiación autonómica. Además, el intento de hacer oficial el catalán, el euskera y el gallego en la UE se fue al piso por ahora. Pero España no se rinde y sigue buscando apoyo entre los socios europeos.

    Sostenibilidad política: bien en lo ambiental, mal en lo democrático

    España se metió en el top 15 mundial en gobernanza sostenible, quedando de 13. Le va bien en energía verde, igualdad de género e integración de migrantes. Pero, cuando hablamos de democracia y visión de futuro, la cosa se tranca. Mucha polarización política, poca participación ciudadana y un Parlamento con menos músculo técnico que otros países europeos. Así que tienen chance de mejorar, pero todavía hay bastante por hacer.