Desigualdad en terapias para el párkinson
Mi pana, un estudio en España nos dejó claro que las mujeres con párkinson llegan más tarde y menos a las terapias avanzadas como la estimulación cerebral profunda. Mientras los hombres empiezan a los 65 años, las mujeres lo hacen casi a los 70, y eso afecta su calidad de vida. Los doctores dicen que puede ser por sesgos sociales y clínicos, y que hay que ponerle ojo para que todas tengan el mismo chance de tratamiento.
Riesgo cardiovascular: la genética también manda
En México, los cardiólogos están usando una herramienta nueva que mide el riesgo genético acumulado para enfermedades del corazón, llamada puntuación de riesgo poligénico. Esto ayuda a identificar a quienes podrían tener un infarto aunque los chequeos normales digan que no. Aunque la prueba cuesta unos 500 euros, puede cambiar la vida de mucha gente, sobre todo para prevenir a tiempo.
Zoonosis y cambio climático: un combo peligroso
El cambio climático está haciendo que enfermedades como la leptospirosis se expandan por Europa, y eso preocupa a los expertos. Además, el brote de hantavirus en un crucero y el aumento de estas enfermedades transmitidas de animales a humanos son un recordatorio de que la globalización y la destrucción de hábitats están jugando en contra. En Argentina, por ejemplo, ya van 41 casos de hantavirus en 2026 con una mortalidad alta, y la situación está en alerta máxima.
En resumen, la salud está enfrentando retos nuevos y viejos, desde desigualdades en tratamientos hasta riesgos genéticos y enfermedades que saltan de animales a humanos. Lo bueno es que hay gente trabajando para que la prevención y el acceso sean mejores, pero hay que estar pilas y atentos.
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