¿Qué tienen que ver los fármacos para adelgazar con la violencia?
Mi pana, resulta que esos medicamentos tipo Ozempic, que muchos conocen por ayudar con la diabetes y la obesidad, podrían también bajar la violencia impulsiva. Un estudio en Estados Unidos con 821 adultos mostró que quienes usan estos fármacos, llamados agonistas GLP-1, tienen menos chance de que su impulsividad y consumo de alcohol los lleve a hacer cosas violentas. ¡Una vaina loca! Estos medicamentos actúan en el cerebro, en zonas que controlan el estrés, la recompensa y los impulsos, y eso parece ayudar a calmar esos comportamientos explosivos.
¿Un psicofármaco para la violencia y el alcohol?
Los expertos están bien pendientes de este hallazgo. El presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Clínica, Edorta Elizagarate, dice que estos fármacos generan mucha esperanza para tratar adicciones, sobre todo el alcohol. Por su parte, el psiquiatra Guillermo Lahera explica que aunque no bajan la impulsividad directamente, sí disminuyen la conexión entre ser impulsivo y actuar violentamente. Esto abre la puerta a que Ozempic y similares sean usados como psicofármacos para controlar conductas complicadas. Eso sí, todavía falta más estudio para entender bien cómo funcionan y si valen la pena para el sistema de salud.
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